Tipificado como moloso de montaña, es este el pastor de mayor tamaño, promediando las hembras los 50 kgs. y los machos entre 60 y 80 kgs.
Su porte y aspecto imponen respeto al verlo. Es muy seguro de si y no hace uso de su fuerza salvo que sea imprescindible, esto es que no manifiesta ritos de amenaza hacia otros perros.
En su aspecto funcional, tenemos un perro de imponente físico, que no intentará imponer su jerarquía sobre ningún integrante del grupo familiar, aceptando las órdenes de “todos” sus dueños incluídos niños.
Como prueba de su bajo nivel de dominancia baste mencionar que ni siquiera juega a morder con sus dueños, a los que defenderá inmediatamente en caso de agresión.


Recordemos que en el Cáucaso protege cabras del ataque de lobos, osos y jaguares. Lo que lo convierten en un guardián especializado al que no debemos instruir para esta tarea.
Alcanza la madurez a los 30 meses, siendo su expectativa de vida superior a los 15 años.
Es muy importante la sociabilización entre sus pares ya que existen ritos que solo ellos pueden transmitirles, siendo conveniente no recibirlos antes de los 90 a 120 días de vida.

Es sumamente rústico en cuanto a su requerimiento sanitario ya que la condición de perro de selección natural lo hace de baja incidencia respecto de patologías hereditarias. La misma selección impide a ejemplares enfermos llegar a la madurez.
En cuanto a la alimentación, para un macho adulto, el requerimiento puede rondar las 1500 a 2500 Kcal. diarias, lo que supone de 600 a 800 gr. De balanceado de buena calidad sin llegar a requerir alimentos de los denominados “Premium”.
Recordemos que en su lugar de origen no son alimentados, esto es que solo comen cuando cazan, y esto no lo logran todos los dias, asi es que cuando obtienen energías, las economizan permaneciendo en aparente reposo cerca de lo que deben proteger.
En caso de excedentes no comerán por 1 o 2 dias, no debiendo esto preocupar a su dueño ya que en su ambiente no existen animales “excedidos de peso”.



En síntesis si la elección se inclina hacia un perro de gran porte, excelente guardián, rústico respecto de cuidados y alimentación y 100% confiable con los integrantes de la familia. El pastor del Cáucaso reúne estos requisitos y devolverá su afecto con cariño y una fidelidad enorme como su tamaño.